domingo, 28 de abril de 2013

Prefiero por hoy un problema nuevo, a recordar tu equipaje.

Hay canciones que nunca debí componer, miradas que nunca debí dirigir, y demás cosas que no tuve que hacer. Todavía tengo la señal de tus mordiscos en mi piel, quebrándome la cabeza a todas horas al no encontrar la forma de borrarlos. Ya estoy acostumbrado a que todo esto sonase desafinado, quizás dentro de toda esta cacofonía estaba la armonía perfecta, pero no tuvimos suficiente oído para poder apreciarla.
No me voy a quedar atrás, tampoco quiero, pero no renegaré. Fue bonito lo que solo veíamos tú y yo.
Tengo fe y me rezo a besos, sé que el tiempo pone cada cosa en su lugar y lo que me tenga que llegar me llegará, espero que cuando llegué me afiné toda esta composición que no sé por donde cogerla, ni que ritmo ponerle. Sonrío, gracias a la risa de los demás, que todo siga siendo bonito. Tengo sed de beberme el sudor con alguien, de hacer veranos de una noche en mi habitación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario