Yo ya tuve un historia contigo, "¿con quién no?" me pregunto de todas formas, una historia no tiene que ser historia para ser, llamarme ambiguo, una historia puede ser el mero hecho del no suceso, de batir las alas a contraviento sabiendo a mucho pesar que en cada apertura de alas el viento te hará retroceder, una historia no tiene por qué ir hacia delante, y tampoco te tiene que consumir.