Hay canciones que nunca debí componer, miradas que nunca debí dirigir, y demás cosas que no tuve que hacer. Todavía tengo la señal de tus mordiscos en mi piel, quebrándome la cabeza a todas horas al no encontrar la forma de borrarlos. Ya estoy acostumbrado a que todo esto sonase desafinado, quizás dentro de toda esta cacofonía estaba la armonía perfecta, pero no tuvimos suficiente oído para poder apreciarla.
No me voy a quedar atrás, tampoco quiero, pero no renegaré. Fue bonito lo que solo veíamos tú y yo.
Tengo fe y me rezo a besos, sé que el tiempo pone cada cosa en su lugar y lo que me tenga que llegar me llegará, espero que cuando llegué me afiné toda esta composición que no sé por donde cogerla, ni que ritmo ponerle. Sonrío, gracias a la risa de los demás, que todo siga siendo bonito. Tengo sed de beberme el sudor con alguien, de hacer veranos de una noche en mi habitación.
domingo, 28 de abril de 2013
domingo, 7 de abril de 2013
Y el cielo está tan lejos
Cuantas cosas pueden suceder en un suspiro, cuantas cosas podemos evitar que sucedan. Cuantos gestos podemos observar y cuantos desearíamos poder obviar. Cuanto puede doler el echar de menos, el añorar, el recordar. Cuanto desearía haberte dado un último beso, una última despedida, pero no el último adiós. Atragantado en la garganta, atravesado en el alma, clavado en el pecho. Como lo justo es injusto, y la injusticia se ve pagada con su contrario. Como todo lo que viene se va, y lo que se va no regresa. Como cambiaría toda mi vida por un segundo, toda mi vida por ese abrazo no dado.
Te quiero.
Te quiero.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)