Nos fuimos.
Queriendo quedarnos.
Tú tenías miedo a que no fuera un cabrón como todos los demás.
Yo te tenía miedo a ti.
Los dos, realmente, teníamos miedo a querer a alguien y a que nos quisieran.
Nos fuimos.
Y a la vez nos quedamos más uno dentro del otro.
Queriendo quedarnos.
Nos alejamos, autoconvenciéndonos que el querer (nos) era dañino.
Dime ahora que hacemos con todos estos planes sin salida, con estas huidas de conciertos, con estas ganas desganadas.
Con esta mirada encendida que quema cada vez que miro a alguien creyendo que eres tú.
Estoy echándote de menos, de más. Y claro, estas noches hace más frío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario