He estado enganchado a este puto calvario demasiado tiempo,
ya es hora de fumarme las hojas de esta historia, prenderle fuego de alguna forma.
Que sabrá la gente de heridas, que sabrán las religiones de ti,
si lo único que concebía como estigmas eran las marcas de tus uñas en mi espalda.
Ciegos en esta lucha titánica, donde hacíamos que el infierno ardiera de más,
donde mi credo era joderte.
Jugamos a dolernos cuando todo estaba turbio y gris. Quizás demasiado pronto, quizás demasiado tarde.
Donde tú, eras una puta, depredadora, afilando a todas horas tu boca para atacar.
Donde tú, eras una puta, tirana, y yo siendo un maldito mártir, adorando la lucha.
Me canse de ti, puta, y acabé haciendo tus castillos a mi aire.
Dejé de dejarme las cosas a medio hacer para dejarlas a "deber".
Me canse de ti, zorra astuta, de tu excusa de hacer la guerra para encontrar la paz.
Aunque no estaba tan mal la guerra, porque era mi excusa para follarte.
Al final, ni de ti, ni de mí, dos practicantes devotos de esta religión llamada música.
Ahora yo, ni compongo. Ahora tú, ni me tocas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario