Hay un niño aquí, que no debiera estar, a punto de llorar, que no se atreve a ir. Hay un hombre vencido en el suelo del bar. Hay una luz, y ahí estoy yo. Teñido de miedos, pensando versos que nadie escuchará. No vale conformarse, nunca hay mar aunque se encienda la luz, sólo se aprecia la marea en un cruce de miradas. Hay algo más cuando suena el piano...Escucha la melodía que nadie más puede escuchar.
Vaivén de memoria, la ola de esa marea que viene y va, que cambia con el viento.
Niégame todo, dime que es mentira todo, un sueño tonto.O dime que has pasado sin tropezar.
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